El día que Cullera amaneció "culebra"



Aunque no somos los autores de la "fechoría", y no tenganos muy claras las razones de la misma, nos ha hecho mucha gracia este homenaje que nos han hecho.
Ha faltado un poco de ambición, eso si. Nuestros comandos ya llevan trabajando hace semanas en una acción similar en un lugar de Los Ángeles, California, EE.UU., que no podemos desvelar.

Seguidamente, un extracto de la noticia sobre "la acción":

"El nombre de Cullera, escrito con pintura blanca en la montaña del municipio, despertó cambiado la mañana de ayer. Los ciudadanos y quienes conducían hacia la población, se percataron que el nombre de la ciudad había sido sustancialmente modificado y en lugar del tradicional «Cullera» se leía desde lejos «culebra».
Según fuentes policiales, al parecer la noche del sábado al domingo una o varias personas cuya identidad se desconoce por el momento subieron a la montaña y retocaron el nombre con sábanas blancas, cambiando algunas letras del topónimo para que en lugar de éste se leyera la palabra que identifica al animal. Nada más se le fue notificado el suceso, la Policía Local dio aviso al cuerpo de Bomberos para que intentaran quitar las sábanas del nombre, pero según explicaron los agentes, los bomberos les informaron que no podían realizar este tipo de tareas, por lo que la policía municipal buscó a un equipo de escaladores, quienes al fin, ayer por la tarde, pudieron retirar las sábanas en su totalidad.

Investigación en marcha

La policía no quiso entrar en más detalles sobre el suceso ocurrido ayer pero aseguró que se están investigando los hechos. El conocido topónimo de Cullera fue pintado en la montaña distintiva de la población a principios de la década de los setenta cuando el municipio se encontraba en pleno boom turístico".

Y llegó el Wintercase 2004

Nuestro colega MacMardigan vuelve al tajo con una de sus extensas y jugosas referencias culturales. El motivo es el Festival itinerante Wintercase, que nos permitirá ver a algunos de nuestros grupos favoritos, con Divine Comedy, Los Planetas, Tindersticks o el ex-Moldy peaches de Adam Green a la cabeza.
Este festival sirve, además, para retomar nuestra Agenda Cooltural, que teníamos bastante abandonada últimamente.

Tonto el que lo lea

"Entendemos que el realismo materialista opaca el nacionalismo didáctico. Entendemos claramente, pondera pragmáticamente a el realismo dialéctico en un sentido figurativo cuando el capitalismo subnacionalista implica sobre el llano que las escalas sociales se compensan. Mientras que la cultura materialista prioriza la cultura realista. En síntesis, afirma subliminalmente a la brecha sociocultural opacando toda intención socioculturalista cuando la hermeticidad precultural supone nada mas ni nada menos que la caida del sistema propiamente dicho es un absurdo.
Mas de una vez hemos advertido que la paradoja subjetivista apoya el semioticismo culturalista. Entendemos claramente, nos da a entender claramente a el sujeto contextualizado desmereciendo la seudoteoría sublingual cuando el realismo materialista implica sobre el llano que la caida del sistema propiamente dicho es un absurdo. Cae de maduro que el nacionalismo subcapitalista imita la cultura materialista. Desde ya, pondera pragmáticamente a el realismo subjetivista como unidad cuando el contexto subjetivizado pondera pragmáticamente que las escalas sociales se compensan".

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Texto creado con un generador de texto falso Lorem-ipsum. Herramienta utilísima para maquetadores y políticos en campaña electoral.

Más de ilustración japonesa


Gracias a nuestra culebrilla aliada Holeland y a nuestra reciente admiración por los ilustraciones japoneses descubrimos el trabajo de Taro Miura. Trabajos con una aplicación del color exquisita, sencillos y sugerentes a la par.
Nuestra sorpresa llega cuando descubrimos entre el portfolio de este joven ilustrador japonés trabajos para la editorial valenciana Media vaca en su libro "Mis primeras 80.000 palabras, diccionario ilustrado".

Sobre el caso Indymedia

El viborilla julai de Bush y sus secuaces siguen intentando gobernar el mundo con su sistema binario: (a) matar moscas a cañonazos; (b) intentar coger el agua con las manos.
Con la opción (b) en el entrecejo, los chicos del FBI confiscaron hace unos días una serie de "materiales informáticos" de la red de información independiente Indymedia , lo que supuso el "apagón" de más de una veintena de páginas web de esta red. Las razones del cierre no están claras, pero el FBI alega que la acción fue tomada a petición de las autoridades italianas y suizas.
Los servidores requisados eran operados por Rackspace, una compañía estadounidense con sede en Londres, que trabaja con sitios de la internet. En un comunicado oficial, la empresa señaló que si bien Indymedia Gran Bretaña siguían funcionando, una veintena de páginas web, así como las frecuencias de varias radios y otros proyectos informativos se vieron afectados por la incautación de los servidores.
Una semana después, Indymedia ha confirmado la devolución de los discos, y aunque cree que la información que se encuentra en los discos es la misma que almacenaban antes de su incautación, ha anunciado que los tratará como si en ellos se hubiera producido una intrusión. Para ello ha pedido ayuda a la Electronic Frontier Foundation (EFF), que comprobará que los servidores son seguros y adoptará las medidas necesarias para asegurarse que no se pierden pruebas con las que se pueda iniciar una probable acción legal futura.
Por lo pronto la EFF ya ha anunciado acciones legales encaminadas a esclarecer como una agencia estadounidense puede actuar en otro país, logrando la retirada de varios servidores completos.
Con sus aciertos, fallos, y las contradicciones propias de los proyectos alternativos, el proyecto Indymedia es y ha sido uno de los motivadores del estallido de los movimientos sociales de finales del siglo XX y principios del XXI.

Un proyecto molesto, raro, disidente y heterodoxo que es, de nuevo, perseguido?
¿No están hechas las leyes para dar cobijo a las minorías y a los débiles? Pues eso.